Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Idos y muertos es lo mesmo.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Ama el sol, el que tiene sombra
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Fiado has, tu pagarás.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
No todo lo que pendula cae
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Nunca anochece donde se ama.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
El interés dueño del mundo es.
El mundo es de la gente activa
Bailando con la más fea
Las felicidades que gustan no duran demasiado
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
El último mono es el que se ahoga.
En boca cerrada no entran moscas.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Es mejor sudar que temblar
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Campo abandonado, fuego proclamado.
La cabra come el césped allí donde se ata.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
De dinero y amistad la mitad de la mitad.