Agua beba quien vino no tenga.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Cada cosa pía por su compañía.
Trato es trato.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
De cualquier maya sale un ratón.
Quien mucho desea, mucho teme.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Donde manda el amo se ata la burra.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Teta de noviciado.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Quien no sabe dar sabe recibir
Quien lee y escribe no pide pan.
El que primero se levanta primero se calza.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
El hijo sabe que conoce a su padre.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
La botica abierta y el boticario en la puerta.
A cada cosa le llega su tiempo.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.