Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
La barca pasa, la orilla queda
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Se está ahorcando con su propia soga.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Bien reza, pero mal ofrece.
Paso a paso se hace camino al andar.
No de plata sino de barro.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
El yerro encelado, medio perdonado.
Como la espada, así la vaina.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
La prisa es la madre de la imperfección.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Ojo por ojo y diente por diente.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Cabra coja, mal sestea.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Ve despacio y no llegarás cansado.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
En casa del herrero, martillo de palo.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
El Santo más milagrero es, San dinero.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
La leña torcida da fuego recto.
Al catarro, con el jarro.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.