El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
De oveja negra, borrego blanco.
Andarse por las ramas.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Propagación mear no espuma.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Al potro que le alabe otro.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
La puerca tira del tapón
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Abril llovedero, llena el granero.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
De mala vid, mal sarmiento.
Del lobo un pelo.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
El que no corre, vuela.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Con el amor está el temor
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Un muerto hablando de un ahorcao.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
La lengua unta y el diente pincha
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
El Rey es poco para su porquero.
Mucho apretar, listo aflojar.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.