Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Donde se pace, que no donde se nace.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Antes el golpe que el grito.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Más viejo es el viento y aún sopla.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Boca con boca se desboca.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
De poniente, ni viento ni gente.
Las aguas mansas son las peores
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Está como agua, para chocolate.
Quien mucho desea, mucho teme.
No hay camino sin tropiezo.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Quien cerca halla, cerca calla.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El relajo es dulce después del trabajo.