Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Agua estancada no mueve molino.
Agua fina saca la espina.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
El agua tiene babosas.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Dando dando, palomita volando.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
La barca pasa, la orilla queda
Suelo mojado, cajón seco.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
La naturaleza proveerá.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
El gato escaldado, del agua fría corre.
La barca pasa, pero el río queda.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
El río se llena con arroyos pequeños.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
La lluvia viene después de los bosques.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Llagas viejas, tarde sanan.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Fiado has, tu pagarás.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Dejadle correr, que él parará.