En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Juntos en las duras y en las maduras.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Gato gordo, honra su casa.
Estás más perdido que un juey bizco.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Quien no tiene quiere más.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
El mucho joder empreña.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
A liebre ida, palos al cubil.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Ya saliste con el chancho al hombro.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
La verdad padece, pero no perece.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
A la sombra del favor, crecen vicios.
El último que se pierde es la esperanza.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Año de nieves, año de bienes.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.