No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Lo estancado se pudre.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Boca con duelo, no dice bueno.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Vivir es morir lentamente.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
La avaricia rompe el saco.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Todo necio confunde valor y precio.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
El buey ruin pereceando se descuerna.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Más vale ruin asno que estar sin él.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Cavas tu tumba con los dientes.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Pueblo chico infierno grande.
Nadie le da vela en este entierro.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.