Casa en esquina, o muerte o ruina.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Cuanto más pobre, más hijos.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
El cobarde vive, el valiente muere.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Moro viejo, mal cristiano.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Lo barato cuesta caro
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Amor viejo, pena pero no muere.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Quien mucho duerme, poco vive.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
La fortuna es madrina de los necios.
Genio y figura hasta la sepultura.
Antes me muero que prestar dinero.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Cada uno muere de su vicio.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Pobre atestado saca mendrugo.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.