O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Juan Segura vivió mucho años
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Me lo contó un pajarito
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Una abeja vale más que mil moscas
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
El árbol que no da frutos, da leña.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
A la mujer y al mulo, en el culo.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Quien mal cae, mal yace.
Obra acabada, maestro al pozo.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Los pensamientos no tienen fronteras
Decir, me pesó; callar, no.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Jamás olvidó el que bien amó.
De necios es huir de consejos.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
No arrojes margaritas a los puercos.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Maestre por maestre, seálo éste.