Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
A cada cabeza, su seso.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Más duro que sancocho de pata.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Mujer refranes, muller puñetera.
El que no habla, no yerre.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
A carne de lobo diente de perro.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El ojo del amo engorda el ganado.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Oveja que anda, bocado halla.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
El hambre aguza el ingenio.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Joven madrugador, viejo trasnochador.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Te casaste, te frego.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.