Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Buscarle la quinta pata al gato.
Más matan faldas que balas.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Lo barato cuesta caro
Vencer no es vergonzoso
Del lobo un pelo.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Comer uva y cagar racimo.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Agua corriente no mata a la gente.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
La rata avisada, no muerde carnada.
Más dañado que agua de florero.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
La marcha instruye al asno.
Bien vivió quien bien se escondió.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Todo tiene solución menos la muerte.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Más ven cuatro ojos que dos.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
A barba moza, vergüenza poca.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Bota vacía la sed no quita.