Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Matar pulgas a balazos.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
¿Adónde irá el buey que no are?.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Músico pagado, toca mal son.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El que se fue a León perdio su sillón.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
A mejor cazador se le va la paloma.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Casa y potro, que lo haga otro.
La fortuna es madrina de los necios.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El aburrimiento es una desgracia
Cabeza loca, la pierde su boca.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Siempre es pobre el codicioso.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
De tal árbol tal astilla.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El hombre es un animal de costumbre.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.