Al catarro, con el jarro.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
De noche todos los gatos son negros.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Perro no come perro.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
El perro que raspa,no muerde.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A carne de lobo, hambre de can.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Duerme más que un gato con anemia.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
En casa llena no hay mujer mala.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Molino cerrado, contento el asno.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Uñas de gato, y cara de beato.
Los casados, casa quieren.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Perro viejo no caga en el trillo.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
A catarro gallego, tajada de vino.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Dinero de canto, se va rodando.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Un perro sabe donde se tira comida.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
A tal amo tal criado.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
No hay como la casa de uno
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Casa de Dios, casa de tos.