El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Bolsa llena, quita las penas.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Donde manda el amo se ata la burra.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Calienta más el amor que mil fuegos
Por la caridad entró la peste.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Mal es acabarse el bien.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Inútil como bocina de avión.
La ira es locura el tiempo que dura.
Idos y muertos es lo mesmo.
Buena cara dice buen alma.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Pecado callado, medio perdonado.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Del favor nace el ingrato.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Los bienes son para remediar los males.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Siempre es pobre el codicioso.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.