La burla, para quien le gusta.
Cada burro apechuga con su carga.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Baños, hasta los cuarenta años.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Ayunar, o comer truchas.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Bicho malo nunca muere.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Vivir juntado es igual que casado.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Sacar los trapos al sol.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
La cascara guarda el palo.
Hay que amarrar el tamal.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Vicio no castigado crece desatado
A perro macho lo capan una sola vez
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
No hay que llevar cocos al puerto.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.