A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Dame dineros y no consejos.
De necios es huir de consejos.
El que escucha consejos, llega a viejo.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Refranes y consejos todos son buenos.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.