Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Al asno no pidas lana.
A lo hecho, pecho.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Con buenos modos se consigue todo
Es de sabios cambiar de mujer.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Una sola vez no es costumbre.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
A escote, no hay nada caro.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Hacer la plancha.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Señores lo dan y siervos lo lloran.