No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
No hay regla sin excepción.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Enero, buen mes para el carbonero.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
No es mal sastre el que conoce el paño.
La razón la tiene Sansón.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Está como padre, que le llevan la hija.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Saber cuántas son cinco.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
A mala leña un buen brazado.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
La risa hace buena sangre
El agradecido no olvida el bien recibido.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Quien baila, de boda en boda se anda.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Ponerle el cascabel al gato.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Se te cayó e cassette
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Quien te quiere, no te hiere.
Salvarse por los pelos.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Donde no hay, por demás es el buscar.
La hija paridera, y la madre, cobertera.