Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
No hay bueno caro ni malo barato.
Cada maestrito tiene su librito.
La vida es una sorpresa continua
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Caridad contra caridad no es caridad.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
El inicio es la mitad de la tarea.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
La mano que no puedes morder, bésala.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
En el peligro se conoce al amigo.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Lo de balde es caro.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Agua que huela, no la bebas.
El que está a las duras, está a las maduras.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Buena mula, mala bestia.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.