Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
Bien juega quien mira.
Como te presentes, así te mirara la gente.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Buena es la regla, si la regla es buena.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Como la espada, así la vaina.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Vivir juntado es igual que casado.
El dedo malo, se corta y se vota.
A braga rota, compañón sano.
Con pan y vino, se anda el camino.
El que tiene buba, ése la estruja.
Haz lo que haces.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
De diestro a diestro, el más presto.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
La mano que no puedes morder, bésala.
No tropieza quien no anda.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Como canta el abad responde el monaguillo.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
El que no tranza no avanza.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Cuando masques, no chasques.
Lo que sea que suene.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Juegos de manos son de bananos.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.