A más beber, menos comer.
Más vale ensalada que hambre.
No comas más de lo que puedas digerir.
Hay que convivir; pero no conbeber.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Beberás y vivirás.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Vida bien concertada, vida holgada.
Hambre matada, comida acabada.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
No solo de pan vive el hombre.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
El sueño quita el hambre.
El que hambre tiene, con pan sueña.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Nunca cagues más de lo que comes.
A buen hambre, no hay pan duro.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Buen comer, trae mal comer.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Si falta la comida, torcida va la vida.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
A gana de comer, no hay mal pan.
El que apurado vive, apurado muere.
Indio comido indio ido.
El que come y canta algún sentido le falta.
Hasta lo que no come le hace daño.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.