Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Entre salud y dinero, salud primero.
Tras el buen comer, ajo.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Donde hay carne, hay hermosura.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Chancho limpio nunca engorda.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
La abundancia mata la gana.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
En mala casa, mal amo y mala masa.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
El que ama, teme.
Mente sana, cuerpo sano.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Comida hecha, amistad deshecha.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
La mala vida acaba en mala muerte.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.