Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Olla quebrada, olla comprada.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El oficio hace maestro.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
A tal amo tal criado.
A capar se aprende cortando cojones.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Dar caramelo.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
A falta de reja, culo de oveja.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Bocado comido no guarda amigo.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
De mercader a ladrón, un escalón.
Para el postrero no hay cuchara.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Ver pecar, convida a pecar.
Cántaro roto para tiesto vale.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Agua en cesto se acaba presto.
Hacer mangas y capirotes.
Quien hace, aplace.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Un yerro, padre es de ciento.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
A buen capellán, mejor sacristán.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
De tales devociones, tales costurones.
Buen podador, buen viñador.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Cada uno es maestro en su oficio.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.