Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Casa de esquina, para mi vecina.
Ir de capa caída.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
El casado casa quiere.
Muchos pocos hacen un mucho.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Por un clavo se pierde una herradura.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
O faja o caja.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
El que no cojea, renquea.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Cada año, calzones de paño.
A un fresco, un cuesco.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
En casa del herrero, asador de madero.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Quien sube como palma baja como coco.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
A cada santo le llega su día.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Más vale aprovechar que tirar.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Cazador con levita, quita, quita.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
O Corte o cortijo.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
El que quiere subir inventa la escalera.
Haber sido cocinero antes que fraile.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Querer matar dos moscas de un golpe
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Matar dos pájaros con una piedra.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Quien tiene tienda que la atienda.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Con gente mal criada, nada.
En casa del albañil, goteras mil.