Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Olvidar una deuda no la paga.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Sirva de algo mientras se muere.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Confía en lo que ves
De vaca vieja, novilla brava.
Un año bueno da para siete malos.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Pan no mío, me quita el hastío.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Cerrado a cal y canto.
Albacete, caga y vete.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Las arrugas son la tumba del amor
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Jugar la vida al tablero.
Los extremos nunca son buenos.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
De todos modos, Juan te llamas.