Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
La casa se arruina por la cocina.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Se oye mal pero descansa el animal.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Casa sin madre, río sin cauce.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Buena vida si refrenas tu ira.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
A casa de tu tía, más no cada día.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
No hay como la casa de uno
Casa no hará, quien hijos no ha.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
La lujuria nunca duerme.