Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
El que come y canta loco se levanta.
Leche y vino, veneno fino.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Gran mal padece quien amores atiende.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Gato gordo, honra su casa.
Mala olla y buen testamento.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Más perdido que perro en misa.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Hay quien no ve su camino.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Si te he visto no me acuerdo.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Ira de hermanos, ira de diablos.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente