Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Haz como la campana, que tañe y calla.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
A la mal casada, miradla a la cara.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
El hogar del Ingles es su castillo.
De día beata, de noche gata.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
La col hervida dos veces mata.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Esto es pan para tu matate.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Más vale bien amigada que mal casada.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Más vale loco que necio.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Bien vayas donde mal no hagas.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
El tiempo vuela, que se las pela.
Todo en exceso hace daño.
Más fácil es caerse que levantarse.
Amanecerá y veremos.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Como te cuidas, duras.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.