Si vas para volver, no vayas.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
En casa del albañil, goteras mil.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Justicia y no por mi casa.
A causa perdida, mucha palabrería.
Tienes menos sesos que una piedra.
¿Quién con una luz se pierde?
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Planta y cría y tendrás alegría.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
La alegría todo mal espanta
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Bien cantas, pero mal entonas.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Estás entre la espada y la pared.
Dios castiga sin dar voces.
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
El que llega tarde, no bebe caldo
Lo que fuere sonará.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.