A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Sueño sosegado no teme nublado.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
A las diez en la cama estés.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
El vicio, saca la casa de quicio.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
En casa llena el loco no se apena.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
A cama pequeña, échate en medio.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Mala noche y parir hija.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Casa convidada, pobre y denostada.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
De hoy a mañana se cae una casa.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Escarba la graja, mal para su casa.
No te fíes del enemigo que duerme.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Casa de muchos, casa de sucios.