Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
La noche es capa de pecadores.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Cada dueño tiene su sueño.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Come para vivir y bebe para comer.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Muerte no venga que achaques no tenga.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Gente parada, malos pensamientos.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Nunca cages mas de lo que comes.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Peor es la moza de casar que de criar.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La casa quemada, acudir con el agua.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Malos humores salen con buenos sudores.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.