Los medicos también se mueren.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Casa sin madre, río sin cauce.
En casa llena el loco no se apena.
Casa ordenada, casa salvada.
Casa de muchos, casa de sucios.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Agua no quebranta hueso.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
A falta de reja, culo de oveja.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El mejor médico es el carnicero.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Comida sin hospitalidad es medicina.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
No te metas donde salir no puedas.
La casa se arruina por la cocina.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Donde entra beber, sale saber.
De buena casa, buena brasa.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
A tal casa, tal aldaba.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Sueño sosegado no teme nublado.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Casa oscura, candela cuesta.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Acúsole porque pisó el sol.
Víbora que chilla no pica.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.