Santo que no es visto no es adorado.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
De lo que come el grillo, poquillo.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Una golondrina no hace verano.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
El ladrón juzga por su condición.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Calles y callejas tienen orejas.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La moda no incomoda.
De día beata, de noche gata.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Maíz comprado no engorda.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
En la duda, ten la lengua muda.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.