Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Agua en cesto se acaba presto.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Me importa un comino.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Bebido el vino, perdido el tino.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
No falta un burro en un mal paso.
Según el sapo es la pedrada.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Estoy hasta las manos.
Año tuero, vaca y muerto.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Orejas de burro.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Váyase lo ganado por lo perdido.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Pajaro que comió, voló.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Gallina vieja da buen caldo.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Ramal y bozal, para el animal.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.