Lo que sea de la mar, todo es azar.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
El que se pica, ajos come.
Hay que tomar el toro por las astas.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Como la espada, así la vaina.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A tres azadonadas, sacar agua.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
A chica boca, chica sopa.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Boca seca hace bolsa llena.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Pan y vino y carne, a secas.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Estar como caimán en boca de caño.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
No hay merluza grande que pese poco.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Más mato la gula que la espada.
El que más chifle, capador.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.