Hasta el más santo tiene su espanto.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Hasta el final nadie es dichoso.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Un mal pequeño es un gran bien.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Con todos corro y con ninguno me paro.
Unos por otros, la casa sin barrer.
A cada día su pesar y su esperanza.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
A quien vela, todo se le revela.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Esposa prudente es don de Dios.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Desee bien, sea bueno.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Indios y burros, todos son unos.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Quien bien quiere, bien obedece.
Todo hombre tiene su manía.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.