Mas vale ser afilador que labrador.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
A falta de reja, culo de oveja.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Amor de casada no vale nada.
Cada ollero alaba su puchero.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Abuso no quita uso.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Cada hombre deja sus huellas.
Olla quebrada, olla comprada.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Cada oveja con su pareja.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
El que poco pide, poco merece.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Vale más el que sabe más.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Vale más saber que tener.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Víbora que chilla no pica.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
El que más hace, menos alcanza.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
El que parte y reparte toca la mejor parte
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
A donde las dan, allí las toman.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Un hombre puede lo que sabe
Nadie da lo que no ha.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.