El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El que nada no se ahoga.
Juicios tengas, y los ganes.
Unos mueren para que otros hereden.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Muchos pocos hacen un mucho.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Presto rico, presto pobre.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Hay que sufrir para merecer.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Más vale aprovechar que tirar.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Ira no obra Justicia.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Conforme es el árbol así es el fruto.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Quien da el consejo, da el tostón.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Cada medalla tiene dos caras.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Nadie es mejor que nadie.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Quien nada hace, nada teme.
Quien menos procura, alcanza más bien.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.