Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Cada gallina a su gallinero.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
A cada ollaza su coberteraza.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Cada palito tiene su humito.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
De pico, todos somos ricos.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
La muerte todas las cosas iguala.
Que cada cual espante sus pulgas.
Cada cosa pía por su compañía.
Cada uno es artífice de su ventura.
En cada casa, un solo amo.
Cada uno se rasca donde le pica.
Cada mochuelo, a su olivo.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Cada oveja con su pareja.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Cada dueño tiene su sueño.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Cada uno canta como quiere.
El amor iguala a los que se aman.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Cada palo que aguante su vela.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El amor hace iguales a los que no lo son.