No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
Según es el pájaro así es el nido.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Con quien te vi te comparé.
Fiado has, tu pagarás.
Ser feliz como pez en el agua
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Muchos pocos hacen un mucho.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
A grandes males, grandes enfermos.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Como es la mujer, así es la casa.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
A donde fueres haz lo que vieres.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Buen oficio es no tener ninguno.
Gente pobre no necesita criados.
Al endeble todos se le atreven.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Cada fracaso nos hace más listos.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Entre menos burros, más choclo.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
De tal jarro, tal tepalcate.