Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Al buen vino, buen tocino.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
El hijo de erizo con púas nace.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
La crianza aleja la labranza.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
A quien has de acallar, has de halagar.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
No hay boda sin doña Toda.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Pajaro que comió, voló.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.