A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Los pájaros más bellos están enjaulados
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Los justos pagan por pecadores.
A cabo de rato, Andújar.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
A la hija casada sálennos yernos.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Está mal pelado el chancho.
Tienes más cara que un saco perras.
Tiene más carne un huevo frito.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Caballo bonito, corto y gordito.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Pon y te llamaran gallina.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
En Febrero busca la sombra el perro.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Cada sendero tiene su atolladero.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
De una espina, nace una rosa.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Como chancho en misa.
Hormigas con ala tierra mojada.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
A un traidor, dos alevosos.