Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Quien da para recibir no da nada
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
No muerdas la mano que te da de comer.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Estar en tres y dos.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Carta echada, no puede ser retirada.
A fullero, fullero y medio.
Estás más perdido que un juey bizco.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
El que jura miente.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Unos tanto y otros tan poco.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Más feliz que marica con dos culos.