Tanto nadar para morir en la orilla.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Quien tiene arte va por todas partes.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Codicia mala, el saco rompe.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
De los celos, se engendran los cuernos.
Ese huevito quiere sal
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Obremos a no ver, dineros a perder.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
O todos moros o todos cristianos.
Vivir es morir lentamente.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
La lengua queda y los ojos listos.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Salud y fuerza en el canuto.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Juramento, juro y miento.
El ojo del amo hace más que sus manos.
A rey muerto, principe coronado.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
A quien vela, todo se le revela.
A buen salvo está el que repica.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.