Nada con nada, total nada.
Este es carne de cañón.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Burro empinado, por hombres es contado.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Estoy hasta las manos.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Hacer algo de cayetano.
De barriga gigante, pedo retumbante.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Ruéganla que se pea, y cágase.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
El que se casa, por todo pasa.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Ladran, pues cabalgo.
Palabras y plumas el viento las tumba.
No hay como la casa de uno
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.