Sin vino, no tendría el concejo tino.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Vino sacado hay que gastarlo.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Juego y bebida, casa perdida.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Hacerse el de la oreja mocha.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
A su tiempo maduran las brevas.
La contradicción es la sal del pensamiento
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Lo estancado se pudre.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
La más fina mula, patea y recula.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.