Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Tiene la cola entre las patas
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Cada cosa pía por su compañía.
A palabras necias, bofetones.
Quien calla otorga
Quien no canea, calvea.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Cabra coja, no tenga fiesta.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El que canea, no calvea.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Cada necio quiere dar su consejo.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Hasta la muerte, todo es vida.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
La col hervida dos veces mata.
A palabra necias, oídos sordos.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Calles y callejas tienen orejas.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Tras de corneados ? Apaleados.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Ojo por ojo y diente por diente.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Son cáscaras del mismo palo.
Cada cual es dueño de su miedo.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Tanto pedo para cagar aguado.
Siempre hay un roto para un descosido.