Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Te paso la pala diego
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
El que tiene buba, ése la estruja.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Casa hecha, sepultura abierta.
A tres azadonadas, sacar agua.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Nadie se meta donde no le llaman.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
A la pereza persigue la pobreza.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Lentejas, comida de viejas.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Irse con la soga entre los cachos.