Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Lo barato cuesta caro
Come santos, caga diablos.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Lo que se ve, se aprende.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
La puerca tira del tapón
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
La edad de oro nunca es la presente.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Pedo con sueño no tiene dueño.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Dar caramelo.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Ama como el lobo ama a la oveja
El vino es la teta del viejo.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
Marido celoso, viejo mañoso.
La cabra come el césped allí donde se ata.
La culpa del asno echarla a la albarda.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Donde hay patrón no manda criado.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
El que tiene boca, se equivoca.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Tiene la cola entre las patas
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.